El aluminio tiene numerosas aplicaciones en todo el mundo, entre las que se incluyen las latas de aluminio, el papel de aluminio, el alambre de aluminio, etc.
El aluminio puede absorber el doble de energía en caso de colisión que el acero.
En términos de peso por peso, el aluminio absorbe el doble de energía en caso de colisión que el acero y ofrece un rendimiento similar en caso de accidente. Las barras de protección de aluminio se pliegan como un acordeón, lo que disipa la energía y la desvía lejos de los ocupantes del vehículo. El aluminio también ofrece ventajas en cuanto a distancia de frenado, manejo y rendimiento.
El aluminio se puede combinar con láminas especiales para crear envases flexibles.
Cada vez más, papel de aluminio se está combinando con láminas flexibles para crear envases ligeros y flexibles. Esta tecnología permite que el envase se adapte a la forma de su contenido y, a medida que se consume el producto, se contraiga.
Las latas de aluminio contienen tres veces más material reciclado que el vidrio o el plástico.
Las latas de aluminio contienen, de media, un 73 % de material reciclado, más del triple que una botella de vidrio o de plástico. Además, las latas se reciclan en un porcentaje mucho mayor que otros tipos de envases de bebidas.

Aplicaciones del aluminio
El papel de aluminio constituye una barrera total contra la luz, el oxígeno, la humedad y las bacterias. Por este motivo, se utiliza ampliamente en el envasado de productos alimenticios y farmacéuticos. El papel de aluminio también se emplea para fabricar envases asépticos. Este tipo de envase permite almacenar productos perecederos sin necesidad de refrigeración.
Varios estudios independientes han confirmado que el aluminio utilizado en los automóviles tiene una huella de carbono a lo largo de su ciclo de vida un 20 % menor que la del acero. Además, en comparación con los vehículos de acero, una flota de vehículos de aluminio ahorra el equivalente a 44 millones de toneladas de emisiones de CO₂.
El cable y los conductos de aluminio no producen chispas.
A diferencia de los conductos metálicos de acero, el aluminio rígido no produce chispas, es resistente a la corrosión y no se oxida. Estas propiedades del aluminio son de vital importancia para las aplicaciones eléctricas en minas de carbón, silos de cereales y refinerías (donde la formación de chispas puede tener consecuencias catastróficas).
Los tejados de aluminio recubierto reflejan hasta el 95 % de la luz solar.
El aluminio es superior al acero y al hierro en cuanto a su capacidad para reflejar los rayos infrarrojos (calor) del sol. Los tejados de aluminio con un recubrimiento adecuado pueden reflejar hasta el 95 % de la energía solar que incide sobre ellos, lo que mejora considerablemente la eficiencia energética. El aluminio es un componente clave en los edificios ecológicos con certificación LEED.