El filtro de cerámika espumosa está diseñado principalmente para filtrar aluminio y aleaciones de aluminio en talleres de fundición. Gracias a su excelente resistencia a los efectos agresivos y a la corrosión del aluminio fundido, el filtro puede eliminar eficazmente las impurezas, reducir la cantidad de gas atrapado y garantizar un flujo laminar, con lo que el metal filtrado resulta considerablemente más limpio. Un metal más limpio se traduce en una mayor calidad de las piezas fundidas, una menor cantidad de productos defectuosos y menos defectos por inclusiones, lo que contribuye a aumentar el beneficio neto.
Los metales y los productos metálicos tienen una relación especial con la civilización humana. Se consideran uno de los primeros materiales que el ser humano aprendió a trabajar. Sin embargo, en su estado más bruto, los metales no son muy estables. En esta forma, los metales pueden carecer de las propiedades metálicas óptimas y, por lo tanto, requieren un proceso de purificación. El proceso de purificación del metal fundido requiere el uso de un filtro de espuma cerámica, que garantiza la eliminación de todas las impurezas de la solución metálica. Una vez finalizado este proceso, el metal está listo para su uso en diversos ámbitos de aplicación mediante distintos procesos.
De acuerdo con las normas del sector generalmente aceptadas, el filtro de cerámica espumosa presenta varias propiedades fundamentales que garantizan una fácil purificación del metal fundido. Estos componentes porosos desempeñan un papel muy importante en todo este proceso, por lo que deben cumplir con las propiedades estándar.
Propiedades principales del filtro de espuma cerámica
Las temperaturas de fusión naturales de los distintos elementos metálicos son muy elevadas. El rango de temperaturas de fusión de los metales puede variar, pero suele oscilar entre varios cientos y más de mil grados Celsius. Por ello, es absolutamente necesario que los filtros de material cerámico espumado posean determinadas propiedades. A continuación se enumeran algunas de ellas:
La porosidad es el porcentaje de espacio poroso del filtro. Esta propiedad es muy importante durante el funcionamiento, ya que un filtro con una porosidad mucho mayor o menor puede dificultar el proceso. Por lo tanto, se recomienda que la porosidad sea la ideal en función del tipo de metal fundido que se utilice.
La cantidad de materia prima utilizada en el proceso de purificación es muy elevada, ya que llevar a cabo este proceso con cantidades reducidas no resulta una solución económicamente viable. Por ello, sobre estos filtros se vierte una gran cantidad de solución metálica, por lo que deben tener una alta resistencia a la compresión para soportar el funcionamiento sin sufrir daños.