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Fundición secundaria de aluminio

Fundición secundaria de aluminio

La fundición secundaria de aluminio consiste en introducir una determinada proporción de chatarra de aluminio y aleaciones de aluminio en el horno de fundición y, tras una fusión rápida, tratar adecuadamente el material fundido para obtener fundidos de aluminio y aleaciones de aluminio que cumplan los requisitos de calidad. En el proceso de fundición secundaria de aluminio se producen numerosos cambios y reacciones físico-químicos entre la propia aleación y el entorno tanto dentro como fuera del horno, y estas reacciones afectan a la calidad del metal fundido.

Fundición secundaria de aluminio

Las fundiciones de aluminio y aleaciones de aluminio que cumplan los requisitos deben cumplir los siguientes aspectos:

(1) La composición química cumple los requisitos. En primer lugar, el contenido de cada elemento de aleación debe estar dentro del rango permitido. Además de los elementos de aleación, en diversas materias primas metálicas, debido a diversas razones, existen muchos tipos de elementos o diversos gases e inclusiones que tienen efectos adversos sobre el aluminio y las aleaciones de aluminio, pero que no pueden eliminarse por completo. Para garantizar el rendimiento de los materiales, el contenido de los distintos elementos de impureza en la composición química debe estar dentro del rango permitido.

(2) La masa fundida debe estar limpia. En el proceso de fusión térmica del aluminio y las aleaciones de aluminio, debido a la fuerte interacción química de diversos elementos químicos en condiciones de alta temperatura y a descuidos durante el proceso operativo, pueden aparecer algunos objetos extraños, tales como flujos, escoria o diversos gases, etc., se introducen en la masa fundida, y estos cuerpos extraños afectarán negativamente al comportamiento del material durante el posterior proceso de solidificación. Por lo tanto, deben eliminarse en la medida de lo posible durante la operación de fundición de aluminio secundario.

(3) La temperatura es la adecuada. Durante el proceso de fundición del aluminio y las aleaciones de aluminio, estos materiales —que se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente— se calientan a una temperatura superior al punto de fusión para provocar un cambio de fase y transformarlos en estado líquido. A altas temperaturas, el aluminio y las aleaciones de aluminio, así como el entorno, experimentan diversos efectos debido al aumento de la actividad química, lo que contamina la masa fundida; además, estos cambios son irreversibles y afectan negativamente a las prestaciones del aluminio y las aleaciones de aluminio. Por lo tanto, durante el proceso de fusión, la temperatura debe controlarse de manera que se reduzca al máximo, siempre que se cumplan los requisitos de solidificación posteriores, con el fin de minimizar el impacto en la calidad del metal fundido.