El filtro de espuma cerámica Boyne Aluminum combina una excelente resistencia mecánica, propiedades térmicas y resistencia al ataque del aluminio fundido.
La filtración es una parte importante de cualquier industria manufacturera y de fundición. Las distintas industrias utilizan diferentes materiales para filtrar sus productos acabados. Los filtros de espuma cerámica de alúmina se utilizan en las fundiciones que moldean aluminio fundido. Como todos sabemos, el aluminio es el mejor material y tiene numerosas aplicaciones.
Las fundiciones ayudan a dar forma al aluminio fundido para crear diferentes estructuras y aprovechar mejor el metal. Sin embargo, a menos que se utilicen herramientas de alta eficiencia para filtrarlo, el proceso sigue sin estar completo. La presencia de impurezas y otros productos no deseados en el metal reducirá la calidad de este, lo que a su vez mermará la calidad del material fundido a partir de él. El objetivo final de una fundición de aluminio es obtener beneficios, y los materiales de fundición de alta calidad ayudan a alcanzar este objetivo.
Filtros de espuma cerámica Se utilizan para filtrar y limpiar el aluminio, como el que se emplea en latas de bebidas y aleaciones para aviones. El filtro de espuma cerámica Boyne Aluminum es una solución probada y rentable para eliminar las inclusiones de las fundiciones de aluminio.

Boyne Smelters Limited (BSL) lleva en funcionamiento desde 1982 y es la segunda fundición de aluminio más grande de Australia. La planta está situada en la isla de Boyne, en el centro de Queensland. Sus actividades incluyen la fabricación de ánodos de carbono en la planta de carbono, la producción (fundición) de aluminio en una línea de reducción y la colada del metal fundido para obtener productos de aluminio listos para su envío. La fundición se encuentra junto a la refinería de Queensland Alumina Limited y está conectada a ella mediante una cinta transportadora para el suministro de alúmina.
Desde la inauguración de la fundición en 1982, BSL ha experimentado una importante expansión. Una serie de inversiones multimillonarias ha permitido aumentar su capacidad de producción de 210 000 toneladas de aluminio al año hasta la capacidad actual, que supera las 500 000 toneladas de aluminio al año.
BSL sigue invirtiendo en diversas tecnologías, entre las que se incluyen proyectos de automatización, y también busca formas de mejorar la eficiencia energética. Por ejemplo, en 2018, BSL puso en marcha un proyecto de barras colectoras bajo celda ($23) por valor de 23 millones para aumentar la producción en aproximadamente 9.200 toneladas de metal al año sin consumir electricidad adicional.
BSL contribuye a la economía circular mediante el reciclaje, la reutilización, la reducción de residuos y la conservación del valor. Cada año se reciclan unos 156 millones de latas de aluminio, lo que la convierte en la mayor planta de reciclaje de latas de aluminio de Australia.