Es necesario combinar el uso de los equipos de filtrado de desgasificación adecuados para gestionar correctamente la pureza del metal fundido. La limpieza del metal fundido es uno de los principales retos para la mayoría de las fundiciones. Deben producir lingotes con un contenido suficientemente bajo de hidrógeno, metales alcalinos (principalmente sodio) e inclusiones, para que el producto final sea adecuado para su uso final. Esto es especialmente importante cuando se laminan los lingotes para convertirlos en chapas utilizadas en la fabricación de latas de bebidas o láminas.
Limpieza inicial del metal fundido: En primer lugar, hay que asegurarse de que los procedimientos de fusión y mantenimiento de la temperatura utilizados antes de la colada se ajusten lo máximo posible a las mejores prácticas. Cuanto mayor sea la pureza del metal fundido antes de la operación de desgasificación y filtrado, mayor será la pureza tras el tratamiento.
Equipos de filtrado y desgasificación
Dependiendo del producto, la siguiente operación clave puede ser el equipo de desgasificación. Existen muchos tipos diferentes de desgasificadores, pero la mayoría se basan en unidades de desgasificación rotativas.
El rotor inyecta un reactivo químicamente activo (normalmente cloro o fundente de sal sólida), mezclado con un gas portador (como el argón o el nitrógeno), en forma de burbujas finas en el metal fundido. La clave para utilizar este tipo de equipo y obtener la máxima eficiencia radica en el diseño y el funcionamiento del rotor, que permiten generar burbujas de menor tamaño y prolongar el tiempo de permanencia de las burbujas bajo la superficie.
Un desgasificador que funcione correctamente debería ser capaz de reducir la concentración de hidrógeno entrante en al menos un 50%. Además, también debería reducirse el contenido de metales alcalinos y de inclusiones. Sin embargo, aunque el desgasificador elimina parte de las inclusiones, la filtración permite eliminar la mayor parte de ellas.
La etapa final de filtración suele consistir en un equipo de filtración con filtro de espuma cerámica (CFF). Se trata de un filtro desechable de un solo uso, fabricado con espuma cerámica porosa y dura, y con un tamaño de poro estrictamente controlado. Debido a su sencillo funcionamiento y a los buenos resultados a corto plazo que ofrecen, suelen ser el único equipo de filtración utilizado en muchas fundiciones.