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Desgasificación con gas de fundente

Desgasificación con gas de fundente

La desgasificación con gas de fundición permite eliminar el hidrógeno y las inclusiones del aluminio fundido. En lo que respecta a los gases de fundición, lo que se contempla es que un gas no reactivo, preferiblemente junto con un gas reactivo clorurado u otro gas halógeno adecuado, se haga burbujear a través del aluminio fundido en la cámara de desgasificación. El gas clorurado que se utilice puede ser un cloruro en estado vaporoso, como el cloruro de aluminio o el hexacloroetano, o cualquier fuente adecuada de cloro activo; aunque se prefiere el cloro debido a su disponibilidad y facilidad de manejo, se suministra junto con un gas de flujo no reactivo. Aunque se prefiere un gas clorurado, especialmente el cloro, también pueden utilizarse otros gases halogenados o halogenuros adecuados para el fundido de aluminio. Entre estos gases se incluyen el tetrafluoruro de boro y el flúor, pero son menos preferibles que el gas clorurado, ya que presentan riesgos para la salud.

El flujo de gas no reactivo puede ser cualquiera de los que se denominan comúnmente «gases inertes», como el helio, el neón, el argón, el criptón, el xenón y sus mezclas, aunque se prefiere el argón por razones de coste y disponibilidad. Asimismo, se puede emplear nitrógeno o dióxido de carbono como gas no reactivo, siempre que se adopten las medidas adecuadas para evitar la formación de carburos o nitruros.

Aunque, sobre todo cuando la carga está relativamente limpia, el gas fundente no reactivo por sí solo puede eliminar las impurezas de TiO₂, SiO₂ y CaO, es preferible utilizar también cloro u otro gas halógeno, ya que potencia la acción fundente y mejora además la eliminación de otros contaminantes.

Para la desgasificación con gas fundente se utiliza una mezcla de gases; una mezcla de argón con un contenido de cloro de entre el 2 y el 10 por ciento resulta muy adecuada. Es preferible mezclar los gases antes de introducirlos en el cámara de desgasificación. Es decir, es mucho más recomendable mezclar previamente los gases correspondientes e introducir dicha mezcla a través de todos los dispersores que introducir el gas halógeno o clorado a través de unos dispersores y el gas no reactivo a través de otros. En general, la cantidad total de gas fundente está relacionada con la cantidad de metal que se va a tratar. Tanto la cantidad de gas como la proporción de cloro dependen de las características de la chatarra que se va a fundir, de modo que a los niveles más altos de suciedad o contaminación se les asignan mayores cantidades de gas fundente y niveles más elevados de cloro en dicho gas.