El fundente para la fusión del aluminio suele ser una mezcla de cloruros o fluoruros de metales alcalinos y alcalinotérreos, o de ambos. Permite separar los distintos óxidos del aluminio fundido.
El fundente para la fusión del aluminio consiste principalmente en mezclas de sales de cloruro y fluoruro con aditivos destinados a conferirles propiedades especiales.
La mayoría flujos se basan en una mezcla de KCl y NaCl, que forma un eutéctico a baja temperatura (665 °C).
Otro componente habitual de los fundentes es el NaF, que forma un eutéctico ternario con KCl y NaCl, con un punto de fusión de 607 °C.
Entre las mezclas de fundente adecuadas se incluyen las siguientes:
De 40 a 50% de KCl, de 50 a 60% de Mg₂Cl
40 a 50% de NaCl, 45 a 55% de KCl, 5% de criolita
40 a 50% de NaCl, 45 a 55% de KCl, 5% de fluoruro de potasio y aluminio
Por lo general, en metalurgia, un fundente se utiliza para eliminar impurezas mediante la formación de una “escoria” que flota en la superficie del metal líquido y que contiene dichas impurezas. La escoria puede eliminarse retirándola de la superficie del metal o vaciando el recipiente de metal líquido y dejando atrás la escoria para verterla en otro recipiente.

Fundentes para la fundición de aluminio Normalmente se añaden durante la fusión, el mantenimiento a temperatura o la desgasificación del aluminio en hornos, crisoles, cucharas de colada u otros recipientes de aluminio. La calidad de la materia prima del fundente, el método de adición y la forma del producto pueden influir en su eficacia. La composición del fundente varía en función de su finalidad y de otras variables del proceso, como la aleación y la temperatura.
La cantidad de fundente para la fusión del aluminio que se utiliza es la adecuada, lo cual se determina fácilmente al observar los resultados deseados. Esta cantidad varía en función del tamaño y la naturaleza de las piezas de aluminio, la contaminación de su superficie, su composición y otros factores.
Para obtener los mejores resultados, el aluminio troceado debe estar relativamente libre de agua y aceite antes de aplicar el fundente, ya que estos contaminantes aumentan la oxidación y reducen los efectos beneficiosos del fundente. Además, es preferible que las partículas de aluminio se encuentren a una temperatura relativamente baja, no superior a 500 °F, en el momento de aplicar el fundente, con el fin de minimizar aún más la oxidación durante el calentamiento de las partículas.











