Menú Cerrar

Filtrado de metales

Filtrado de metales

Incluso con la mejor tecnología de filtrado, la entrada de metal muy sucio puede resultar abrumadora. Por lo tanto, nunca está de más insistir en la importancia de preparar adecuadamente el metal antes del filtrado. Cuanto más limpio esté el metal que entra en el filtro, más fino podrá ser el filtro utilizado, lo que dará como resultado un metal “más limpio” al salir del filtro. Ofrecemos filtros de espuma cerámica para el filtrado de metal fundido con una amplia gama de porosidades, desde PPI 10 hasta PPI 60 (PPI = poros por pulgada). También es posible fabricar filtros a medida.

La tasa de desechos, la producción, la tasa de recuperación de aleaciones y las materias primas son aspectos fundamentales de una fundición y suelen ser objeto de gran atención como medios para aumentar los beneficios o reducir los costes. La limpieza del metal fundido es uno de los principales retos a los que se enfrentan la mayoría de las fundiciones. Deben producir lingotes con un contenido suficientemente bajo de hidrógeno, metales alcalinos (principalmente sodio) e inclusiones, para que el producto acabado sea adecuado para su uso final. Esto es especialmente importante cuando se laminan los lingotes para convertirlos en chapas finas destinadas a la fabricación de latas de bebidas o láminas.

El ahorro en materiales filtrantes no hará más que aumentar a medida que crezcan los costes energéticos y la presión para reducir la huella de carbono.

Independientemente del tipo de filtro que se utilice, hay que asegurarse de que este no se vea afectado por vibraciones excesivas ni por variaciones en el nivel de metal. Estas “interferencias” provocarán la aparición de inclusiones en el producto final. Es especialmente importante llevar a cabo un buen control del proceso aguas abajo del dispositivo de filtración final. Además, los operarios de la fundición deben procurar minimizar la turbulencia en determinadas zonas.

En cuanto a las inclusiones, algunas fundiciones utilizan filtros de lecho profundo. Esto suele consistir en filtrar el aluminio fundido a través de lechos de medios cerámicos de diferentes tamaños. Aunque suelen ser muy eficaces (normalmente por encima del 85%), su funcionamiento puede resultar costoso. Esto se debe al espacio necesario y a la vida útil limitada de los medios filtrantes. Por lo general, es necesario sustituirlos y desecharlos de forma periódica.

La etapa final de filtración suele ser una filtro de espuma cerámica (CFF). Se trata de un filtro desechable, fabricado con espuma cerámica porosa y resistente, cuyo tamaño de poro se controla rigurosamente. Debido a su sencillo funcionamiento, su bajo coste y su buena eficacia a corto plazo, suelen ser el único equipo de filtración utilizado en muchas fundiciones.