El desgasificador rotativo se utiliza habitualmente para desgasificar el aluminio con nitrógeno. De hecho, no todos los desgasificadores rotativos son iguales. Es importante contar con el mejor diseño de boquilla para generar burbujas pequeñas de alta eficiencia. Al reducir el tiempo de procesamiento y el consumo de gas, se puede lograr un importante ahorro de costes.
En el pasado, la industria de la fundición de metales solía utilizar un diseño sencillo de boquillas, que, aunque tenía un bajo coste de fabricación, generaba grandes burbujas. Debido a la reducción de la eficiencia, este enfoque ha dado lugar a unos beneficios económicos erróneos. Una vez que el dispositivo de desgasificación Una vez que el eje se haya bajado completamente hasta la posición del metal líquido, se puede iniciar la desgasificación del aluminio con nitrógeno. La mejor posición del eje es ligeramente desplazada respecto a la línea central de la caja, para ayudar a evitar la formación de vórtices y su rotación circular en el metal líquido. La distancia de desplazamiento es de 2 a 4 pulgadas.
El desgasificador rotativo de aluminio de AdeTech utiliza un deflector en el diseño de la cámara, ya que este impide la circulación del metal y reduce la formación de corrientes parásitas.
Colóquelo en una posición adecuada, conecte la alimentación eléctrica del dispositivo y ajuste la velocidad del eje a 300 rpm. El flujo de gas inerte también debe estar activado y el operario debe ajustar el caudal de gas y la velocidad del eje. Cuando aparezcan burbujas flotando en la superficie del metal líquido, se debe aumentar el caudal de aire hasta que se vean las burbujas. A medida que aumenta el caudal de aire, aumenta el tamaño de las burbujas.

Desgasificación del aluminio con nitrógeno
El resultado ideal de la desgasificación del aluminio con nitrógeno es una buena dispersión de pequeñas burbujas y el mantenimiento de una superficie relativamente tranquila. Cuando encuentres la mejor combinación de caudal y velocidad del eje, toma nota de los parámetros para utilizarlos en el futuro. Anote también el tiempo total de desgasificación, que suele oscilar entre 4 y 8 minutos, salvo que la temperatura sea elevada o que la cantidad de gas necesaria sea muy baja.
A continuación se enumeran los cinco tipos principales de irregularidades que se observan en las piezas de fundición de aluminio:
- Los defectos de contracción se producen durante el curado por contracción. Los defectos de contracción abiertos se observan en la superficie de las piezas fundidas, mientras que los defectos de contracción cerrados se forman en el interior de la pieza fundida, cuando se acumula líquido aislado en el metal solidificado.
- El aluminio líquido poroso puede contener una gran cantidad de gas disuelto, mientras que el aluminio sólido no puede. Como consecuencia, al enfriarse se forman burbujas de gas en el metal, lo que reduce la resistencia global de la pieza fundida. La porosidad debida al gas suele deberse, sobre todo, al hidrógeno disuelto en el metal fundido.
- Defectos en la fundición de metales: pueden producirse errores al verter metal fundido. Es posible que los metales líquidos no llenen toda la cavidad del molde, lo que da lugar a piezas sin rellenar. Por otra parte, puede ocurrir que los dos bordes frontales del metal no se fusionen correctamente en la cavidad, lo que provoca puntos débiles.
- Defectos metalúrgicos: en ocasiones, la composición química del metal no ofrece las mejores condiciones de enfriamiento. Esto puede provocar la aparición de puntos calientes, y las zonas duras de la superficie de la pieza fundida se enfrían más rápido que el metal circundante.
- Defectos de moldeo: fragilidad del metal sometida a calor. Si el troquel no está bien diseñado, se generarán tensiones residuales en el material durante el enfriamiento, lo que provocará grietas térmicas.