La caja de filtro presenta diversos modelos, entre los que se incluyen las de una sola cámara y las de doble cámara; los filtros abarcan los de tapón único vertical, de doble tapón, de múltiples tapones, los de tipo horizontal con calefacción y aislamiento, y los que carecen de calefacción y aislamiento. En la producción de fundición y laminación, se suele utilizar una caja de filtro vertical de doble cámara con tapón, en la que una cámara está en funcionamiento y la otra es de reserva, lo que resulta más cómodo, sencillo y práctico. Se puede recurrir a la filtración en una, dos o tres etapas, entre otras. La eficacia de la filtración depende del espesor del material filtrante, del número de poros del filtro, del tamaño de la sección de paso, del número de etapas de filtración y de la combinación de las placas filtrantes.
El volumen de la caja de filtrado no debe ser demasiado grande, y el tiempo que tarda la masa fundida en atravesar la caja de filtrado debe mantenerse en unos 5 minutos.

Al colocar el filtro de espuma cerámica, el filtro y la caja deben estar bien conectados para evitar fugas del material fundido. Al realizar una filtración en varias etapas, la malla más fina (poros grandes) se coloca delante, y la malla más gruesa (poros pequeños) detrás. Existe un ligero espacio entre la lámina y la lámina filtrante. Antes de su uso, es recomendable calentar el filtro, especialmente en invierno y durante la temporada de lluvias, cuando la temperatura es demasiado baja o la humedad demasiado alta; el calentamiento debe ser suficiente para evitar que el material fundido se condense en el filtro, lo que provocaría un bloqueo parcial del mismo y afectaría al caudal y al efecto de filtración.