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Tratamiento secundario del aluminio de desecho

Tratamiento secundario del aluminio de desecho

El tratamiento secundario del aluminio de desecho debe hacer frente a tres problemas técnicos: el pretratamiento de las materias primas de aluminio de desecho, el control preciso de la composición y la refinación de la masa fundida. De entre ellos, el pretratamiento de las materias primas de aluminio de desecho reviste una gran importancia, ya que constituye el primer paso en la producción de aluminio reciclado, y su calidad determina directamente si el proceso posterior puede llevarse a cabo sin contratiempos.

Debido a la complejidad de sus materias primas, es necesario llevar a cabo un procesamiento secundario de los residuos de aleaciones de aluminio. El proceso habitual de pretratamiento debe cumplir los siguientes objetivos:

1. Eliminar otros metales e impurezas del aluminio de desecho.

2. Se eliminarán los restos de aceite, óxido y pintura de la superficie del aluminio de desecho.

3. Según la composición del aluminio de desecho, la clasificación se basa en que su composición se aproxime a la de una determinada marca de aleación de aluminio.

Tratamiento secundario del aluminio de desecho

La tecnología de pretratamiento incluye la separación de impurezas, la clasificación, el embalaje, la limpieza y el secado. El resultado final consiste en transformar el aluminio de desecho en una carga para el horno que cumpla con las condiciones de carga del mismo. El proceso que más influye en la etapa posterior de regeneración del aluminio de desecho es la separación de impurezas y la clasificación del aluminio de desecho.

Los residuos de aluminio se dividen en dos categorías: chatarra nueva y chatarra vieja. Los residuos de aluminio nuevos se refieren principalmente a los residuos generados durante el proceso de producción del aluminio y sus aleaciones. Los residuos de aluminio viejos se refieren principalmente a las piezas de aluminio y aleaciones de aluminio, o a productos completos, que se desechan una vez finalizada su vida útil. Los primeros tienen una composición clara y un alto valor de aprovechamiento. La práctica habitual consiste en almacenar la aleación según su clasificación por grados, y el propio fabricante se encarga de fundir la aleación original. La segunda categoría es lo que solemos denominar «residuos de aluminio», que deben clasificarse y separarse.

Refinado de la masa fundida Es un paso importante para obtener aluminio puro nuevo; es la clave para la fundición de productos de aleación de aluminio.