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Canal de transporte

Canal de transporte

El término «canal de transporte» hace referencia al conjunto de mecanismos que van desde la salida del horno de retención hasta la parte central del sistema de colada. Incluye un canal de transporte, una caja de desgasificación, una caja de filtrado, un canal de transporte auxiliar y un sistema de colada.

El canal de transporte es el conducto por el que fluye el aluminio fundido desde el horno estático hasta la caja frontal. Para evitar la pérdida de calor del aluminio fundido, es necesario que el canal de transporte tenga un buen aislamiento térmico. A la hora de garantizar la duración del proceso, la longitud del canal debe ser lo más corta posible, y lo ideal es que sea hermético. Esto permite evitar que la temperatura del metal fundido descienda en exceso, además de prevenir la contaminación secundaria del mismo. Para facilitar el mantenimiento, el canal debe ser móvil o desmontable. El canal de colada suele estar formado por una carcasa soldada con chapa de acero, y en su interior se instala una ranura en forma de U fabricada con material aislante térmico y refractario. Para mantener la temperatura del aluminio fundido, se puede utilizar un cable resistivo de aislamiento térmico o un dispositivo de calentamiento con varillas de carburo de silicio en el canal de colada.

Canal de transporte

El canal de colada es uno de los equipos básicos para la fundición de aleaciones de aluminio. Su función principal es conducir el aluminio fundido desde el horno de mezcla hasta la máquina de colada. En la zona de trabajo, el canal de colada solía fabricarse con materiales refractarios tradicionales para altas temperaturas. Durante su uso, el aluminio tiende a adherirse fácilmente a la superficie. El operario tarda hasta 30 minutos en limpiar el canal de colada, lo que puede provocar daños en el material refractario. El aluminio líquido a alta temperatura penetra en el material refractario y deforma gradualmente la chapa de acero de la carcasa. Al cabo de cuatro meses, el canal de colada ya no puede utilizarse con normalidad. Además, cada vez que se realiza el mantenimiento del canal de colada, es necesario retirar el material refractario y reconstruir la chapa de acero de la carcasa tras corregirla, lo que supone un gasto de mano de obra y materiales.