En la actualidad, el método de desgasificación rotativa es el más utilizado.
En el proceso de fundición y moldeo de aleaciones de aluminio reciclado, el metal fundido entra en contacto con los gases del horno y con la atmósfera, lo que da lugar a una serie de reacciones físicas y químicas que generan gases y óxidos. El gas y las inclusiones presentes en el lingote de aleación provocan que este sufra descamación, delaminación y desgarros durante su procesamiento y deformación, y reducen la resistencia y la plasticidad del metal o la aleación. El gas absorbido provocará la formación de burbujas en la chapa, lo que dará lugar a la denominada “fragilización por hidrógeno”, que causa la fractura del material. Por lo tanto, es imprescindible desgasificar el lingote de aluminio antes de su fundición.
En el método de desgasificación por rotación, se introduce gas inerte o gas activo en la masa fundida a través de un rotor de una forma determinada. Se aprovecha la rotación a alta velocidad del rotor para romper las burbujas. Durante el proceso de flotación de las burbujas, el hidrógeno y las inclusiones sólidas son expulsados de la superficie de la masa fundida gracias al principio de la diferencia de presión parcial y al principio de adsorción, con lo que se consigue el efecto de purificación.

La velocidad del rotor influye de manera importante en el área de distribución de las burbujas. Cuando la velocidad es inferior a 280 r/min, las burbujas son más grandes. A medida que aumenta la velocidad, el área afectada se amplía aún más. Cuando la velocidad de rotación se incrementa hasta 410 r/min, el área de distribución de las burbujas cambia significativamente y estas se distribuyen por toda la superficie. El tamaño de las burbujas influye de manera importante en el efecto de desgasificación. Cuanto más pequeñas son las burbujas, mayor es el área total de contacto con la masa fundida. Desgasificación de metales se consigue principalmente mediante la difusión del hidrógeno presente en la masa fundida hacia el interior de las burbujas. El aumento de la superficie de contacto entre las burbujas y la masa fundida incrementa la velocidad de desgasificación. Además, el tamaño de las burbujas también influye en el tiempo de permanencia de estas en la masa fundida.