Menú Cerrar

Desgasificación para fundición

Desgasificación para fundición

Si se introduce hidrógeno en el metal fundido al verterlo en el molde, pueden formarse poros. El hidrógeno puede inhalarse a través de la humedad o el vapor de agua presentes en la atmósfera. Los poros adoptan la forma de pequeños orificios en la pieza fundida, lo que afectará negativamente a las propiedades mecánicas y físicas del producto final. La desgasificación en fundición se utiliza para resolver este problema y es una parte estándar del proceso de fundición.

El aluminio es uno de los metales más utilizados en la industria debido a su excelente relación peso-resistencia. Sin embargo, también es un metal muy activo que disuelve el hidrógeno de forma activa al entrar en contacto con él. Durante el proceso de fundición, el hidrógeno puede introducirse de diversas formas: a través de la humedad atmosférica, de la humedad presente en la cuchara de colada o en el molde, o incluso en el horno.

El hidrógeno es soluble en el aluminio en estado fundido. Sin embargo, cuando el metal se enfría y se solidifica, el gas crea poros (pequeños orificios) en la pieza fundida. El tamaño de estos orificios varía en función de la composición de la aleación y de las condiciones de solidificación.

Tecnología de desgasificación para fundición

Este problema puede resolverse utilizando tecnología de desgasificación antes de la fase de vertido. Uno de los métodos más eficaces que se utilizan es un desgasificador rotativo. El dispositivo de desgasificación rotativo cuenta con un impulsor giratorio que permite introducir burbujas de nitrógeno en el metal fundido. El tiempo de desgasificación depende de diversos factores, entre ellos la aleación de aluminio elegida y la temperatura del metal fundido.

La desgasificación del aluminio se basa en el siguiente principio: el hidrógeno disuelto se desplazará desde una zona de alta concentración (en la masa fundida) hacia una zona de baja concentración (en el gas inerte). El hidrógeno se dispersará en el metal fundido, del mismo modo que se libera en cualquier espacio cerrado. Mantendrá una concentración constante en toda la masa fundida. La velocidad de migración del hidrógeno en el metal líquido es casi tan rápida como en el aire. Por lo tanto, no es necesario que cada gramo de metal entre en contacto con el gas inerte. La eficacia de la desgasificación del aluminio depende de dos factores: la velocidad de transporte a través de la interfaz metal/gas y la superficie total por la que puede producirse el transporte.